TENGO profundo interés en la juventud y deseo grandemente ver a los jóvenes esforzándose por adquirir un carácter cristiano perfecto, tratando de lograr, mediante el estudio diligente y la oración fervorosa, la preparación esencial para prestar un servicio aceptable en la causa de Dios. Anhelo verlos ayudándose mutuamente para alcanzar un nivel más elevado en la experiencia cristiana. MJ 15
martes, 28 de enero de 2020
domingo, 5 de enero de 2020
16. LA RECREACIÓN VERSUS DIVERSIÓN
así como prospera tu alma". 3 Juan 1:2.
LA RECREACIÓN.
"Todo tiene su tiempo, y todo..... tiene su hora". Ecles. 3:1.
HAY una diferencia entre recreación y diversión.
La recreación, cuando responde a su nombre, re-creación, tiende a fortalecer y reparar. Apartándonos de nuestros cuidados y ocupaciones comunes, provee refrigerio para la mente y el cuerpo, y de ese modo nos permite volver con nuevo vigor al trabajo serio de la vida. Por otra parte, se busca la diversión para experimentar placer, y con frecuencia se la lleva al exceso; absorbe las energías requeridas para el trabajo útil, y resulta de ese modo un obstáculo para el verdadero éxito en la vida.
Todo el cuerpo ha sido creado para la acción, y a menos que se mantengan sanas las facultades físicas mediante el ejercicio activo, las facultades mentales no podrán ser empleadas por mucho tiempo al máximo de su capacidad.
La inacción física que parece casi inevitable en el aula, junto con otras condiciones malsanas, hace de ella un lugar difícil para los niños, especialmente para los de constitución débil. A menudo es insuficiente la ventilación.
Los asientos defectuosos favorecen la postura antinatural y dificultan la actividad de los pulmones y el corazón.
Los niños tienen que pasar en el aula de tres a cinco horas diarias, respirando aire cargado de impurezas y tal vez infectado de microbios. No es extraño que en ella se eche con tanta frecuencia el cimiento de enfermedades crónicas.
El cerebro, el más delicado de los órganos físicos, origen de la 208 energía nerviosa de todo el organismo, sufre el daño mayor. Obligado a realizar una actividad prematura o excesiva y en condiciones malsanas, se debilita, y con frecuencia los malos resultados son permanentes.
Los niños no deberían permanecer mucho tiempo dentro de habitaciones; no se les debería exigir que se apliquen con mucho tesón al estudio hasta que se haya echado un buen cimiento para su desarrollo físico. Durante los ocho o diez primeros años de vida del niño, el campo o el jardín constituyen la mejor aula, la madre, la mejor maestra, y la naturaleza el mejor libro de texto. Hasta que el niño tenga edad suficiente para asistir a la escuela se debería considerar que su salud es más importante que el conocimiento de los libros. Debería estar rodeado de las condiciones más favorables para el desarrollo físico y mental.
No sólo el niño está en peligro por la falta de aire y ejercicio. Tanto en las escuelas superiores como en las elementales estas condiciones indispensables para la conservación de la salud se descuidan aún con demasiada frecuencia. Más de un alumno de más edad lo pasa sentado día tras día en una pieza cerrada, inclinado sobre los libros, con el pecho tan oprimido que no puede respirar plena y profundamente; la sangre circula con lentitud, los pies se le enfrían y se le calienta la cabeza. Como el cuerpo no recibe suficiente nutrición, los músculos pierden fuerza y todo el organismo se debilita y enferma. Con frecuencia estos alumnos quedan inválidos para toda la vida. Si hubieran cursado sus estudios en las condiciones debidas, haciendo ejercicios regulares al sol y al aire, habrían salido de la escuela con más fuerza física y mental.
El estudiante que, al disponer de tiempo y medios escasos, lucha para obtener una educación, debería comprender que no pierde el tiempo si se 209 dedica al ejercicio físico. El que escudriña continuamente los libros descubrirá, al cabo de un tiempo, que su mente ha perdido su frescura. Los que prestan debida atención al desarrollo físico harán mayores progresos académicos que los que harían si dedicaran todo el tiempo al estudio. Cuando se persiste exclusivamente en una determinada línea de pensamiento, a menudo la mente se desequilibra. Pero se pueden emplear sin peligro todas las facultades si se ejerce equilibrio en el uso de las aptitudes físicas y mentales y si los temas de pensamiento son variados.
La inacción física no sólo disminuye el poder mental, sino también el moral. Los nervios del cerebro, que conectan todo el organismo, constituyen el medio por el cual el cielo se comunica con el hombre y afecta la vida íntima.
Todo lo que perturbe la circulación de la corriente eléctrica en el sistema nervioso, debilitando así las facultades vitales y disminuyendo la sensibilidad mental, dificulta la tarea de despertar la naturaleza moral.
El exceso de estudio, al incrementar la afluencia de sangre al cerebro, produce una excitación enfermiza que tiende a debilitar el dominio propio, y con demasiada frecuencia da lugar al impulso o al capricho. De ese modo se abre la puerta a la impureza.
El uso indebido o la falta de uso de las facultades físicas es, en gran medida,
la causa de la corriente de corrupción que se extiende por el mundo.
La "soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad" *Eze. 16:49. son enemigos tan fatales del progreso humano en esta generación, como cuando causaron la destrucción de Sodoma.
Los maestros deberían comprender estos asuntos y enseñárselos a sus alumnos. Enséñese a los estudiantes que la vida recta depende de los pensamientos rectos, y que la actividad física es indispensable para que los pensamientos sean puros. 210
Con frecuencia los maestros se sienten perplejos cuando tienen que tomar decisiones acerca de la recreación apropiada para sus alumnos. La gimnasia es útil en muchas escuelas, pero si no se tiene cuidado, a menudo se la lleva al exceso. Muchos jóvenes, al querer ostentar su fuerza en el gimnasio, se han dañado para toda la vida.
El ejercicio en el gimnasio, por bien dirigido que sea, no puede sustituir a la recreación al aire libre, para la cual deberían proveer más oportunidades nuestras escuelas.
Los alumnos deben hacer ejercicios vigorosos. Pocos males deben ser más temidos que la indolencia y la falta de propósito. Sin embargo, la tendencia de la mayor parte de los deportes atléticos es causa de preocupación para los que se interesan por el bienestar de la juventud. Los maestros se sienten preocupados al considerar la influencia que tienen estos deportes, tanto sobre el progreso del estudiante en la escuela, como sobre su éxito en su vida ulterior. Los juegos que ocupan una porción tan grande de su tiempo, apartan su mente del estudio. No contribuyen a preparar a la juventud para la obra práctica y seria de la vida. Su influencia no tiende hacia el refinamiento, la generosidad, o la verdadera virilidad.
Algunas de las diversiones más populares, como el fútbol y el box, se han transformado en escuelas de brutalidad.
Tienen las mismas características que tenían los juegos de la antigua Roma. El amor al dominio, el orgullo por la mera fuerza bruta, el temerario desprecio manifestado hacia la vida, están ejerciendo sobre los jóvenes una influencia desmoralizadora que espanta.
Otros juegos atléticos, aunque no sean tan brutales, son apenas menos objetables, a causa de que se los practica en exceso. Estimulan el amor al placer y a la excitación, fomentan la antipatía hacia el trabajo útil, y desarrollan una disposición a evitar 211 las responsabilidades y los deberes prácticos. Tienden a destruir el gusto por las realidades serias de la vida y sus apacibles satisfacciones. Así se abre la puerta a la disipación y la ilegalidad, con sus terribles resultados.
LAS REUNIONES SOCIALES, tal como se las lleva a cabo por lo general, son un obstáculo para el verdadero desarrollo, ya sea de la mente o del carácter.
Las amistades frívolas, los hábitos extravagantes, el afán de placeres y demasiado a menudo de disipación, nacen como consecuencia de estas reuniones, y amoldan toda la vida para el mal. En vez de tales diversiones, los padres y maestros pueden hacer mucho para proporcionar recreaciones sanas.
En este asunto, lo mismo que en todo lo que concierne a nuestro bienestar, la inspiración ha señalado el camino.
En épocas primitivas, la vida del pueblo que estaba bajo la dirección de Dios era sencilla.
Vivían cerca del corazón de la naturaleza. Los hijos compartían el trabajo de los padres y estudiaban las bellezas y los misterios del tesoro de la naturaleza. En la quietud del campo y el bosque meditaban en las grandes verdades transmitidas como legado santo de generación a generación. Esa educación producía hombres fuertes.
En esta época, la vida se ha vuelto artificial y los hombres han degenerado.
Aunque no podamos volver plenamente a los hábitos sencillos de aquellos tiempos primitivos, podemos aprender lecciones de ellos que contribuyan a que nuestros momentos de recreación sean lo que su nombre implica: Momentos de verdadera edificación para el cuerpo, la mente y el alma.
Los alrededores del hogar y de la escuela tienen mucho que ver con la recreación. Deberían tenerse en cuenta estas cosas al escoger la casa para vivir o el lugar para establecer una escuela. Aquellos para quienes el bienestar físico y mental es de mayor 212 importancia que el dinero y las exigencias o las costumbres de la sociedad, deberían buscar para sus hijos el beneficio de la enseñanza de la naturaleza, y la recreación en el ambiente que ella ofrece. Será de gran beneficio para la obra educativa que cada escuela esté situada de modo que proporcione a los alumnos tierra para el cultivo y acceso a los campos y bosques.
En lo que a la recreación del alumno se refiere, se obtendrán los mejores resultados mediante la cooperación personal del maestro. El verdadero maestro puede impartir a sus alumnos pocos dones tan valiosos como el de su compañía.
Puede decirse de los hombres y mujeres, y mucho más de los jóvenes y niños, que solamente los podemos comprender al ponernos en contacto con ellos por medio de la simpatía; y necesitamos comprenderlos para poder beneficiarlos más eficazmente.
Para fortalecer el lazo de simpatía que une al maestro y al alumno, pocos medios hay tan valiosos como el de la agradable amistad fuera del aula. En algunas escuelas el maestro está siempre con sus alumnos en las horas de recreo. Se une a ellos en sus ocupaciones, los acompaña en sus excursiones y parece identificarse con ellos. Convendría a nuestras escuelas que esta costumbre fuera más general. El sacrificio que se le pide al maestro es grande, pero, si lo hiciera, cosecharía una rica recompensa.
Ninguna recreación que sea útil únicamente para ellos dará por resultado una bendición tan grande para los niños y jóvenes como la que los induzca a ser útiles a los demás. Los jóvenes, que por naturaleza son entusiastas e impresionables, responden rápidamente a la insinuación. Al hacer planes para el cultivo de las plantas, el maestro debería esforzarse por despertar interés en el embellecimiento de la propiedad escolar y del aula.
El beneficio será doble. Los alumnos, por una parte, no van a 213 destruir ni malograr lo que ellos mismos están tratando de embellecer, y por otra se estimularán el refinamiento del gusto, el amor al orden y el hábito de ser cuidadoso.
El espíritu de compañerismo y cooperación que se desarrollará de esta manera será, además,
una bendición duradera para los alumnos.
Del mismo modo, al estimular a los alumnos a recordar a los que están privados de esos hermosos lugares y al compartir con ellos las bellezas de la naturaleza, se añade nuevo interés al trabajo en el jardín o la excursión por el campo o el bosque.
El maestro atento hallará muchas oportunidades para inducir a sus alumnos a practicar actos de servicio.
Los niñitos, especialmente, le tienen al maestro una confianza y un respeto casi ilimitados. Es difícil que deje de dar fruto cualquier cosa que insinúe en cuanto al modo de ayudar en el hogar, a ser fieles en los quehaceres diarios, a asistir a los enfermos o ayudar a los pobres. Y así se obtendrá nuevamente un doble beneficio.
La insinuación bondadosa se reflejará sobre su autor. La gratitud y la cooperación de parte de los padres aligerará la carga del maestro, e iluminará su camino.
La atención prestada a la recreación y a la cultura física interrumpirá sin duda a veces la rutina del trabajo escolar, pero esa interrupción no será un verdadero obstáculo. Con el fortalecimiento de la mente y del cuerpo, el cultivo de un espíritu abnegado, y la unión del alumno y el maestro por lazos de interés común y amistad, se recompensará cien veces el gasto de tiempo y esfuerzo. Se usará en forma correcta la inquieta energía que con tanta frecuencia es una fuente de peligro para los jóvenes. Como salvaguardia contra el mal, la mente ocupada en cosas buenas es de mucho más valor que un sinnúmero de barreras, de leyes y disciplina.
(La Educación de Elena G de White) 214
martes, 12 de noviembre de 2019
15. LAS CONSECUENCIAS DEL PANTEÍSMO.
CUANDO LOS JÓVENES
entran en el mundo para enfrentar
las tentaciones a pecar
que éste les presenta, es a saber,
El Afán De Ganar Dinero,
De Divertirse
Y Satisfacer Los Sentidos;
El Deseo De Lujo,
Ostentación Y Extravagancia,
El Engaño Astuto, El Fraude, 228
El Robo Y Finalmente La Ruina,
¿Con Qué Enseñanzas
Se Van A Encontrar?
El Espiritismo asegura que los hombres son
semidioses no caídos;
que "cada mente se juzgará a sí misma";
que el "verdadero conocimiento
coloca a los hombres por encima de toda ley";
que "todo lo que existe es correcto",
y porque "Dios NO CONDENA".
Pretende que están en el cielo,
exaltados, los seres humanos más viles.
DECLARA A TODOS LOS HOMBRES:
"No importa que hagáis; vivid como os plazca; el cielo es vuestro hogar".
Multitudes llegan así a creer que el deseo constituye la ley suprema, que el desenfreno es libertad, y que el hombre es responsable solamente ante sí mismo.
Si se proporciona semejante enseñanza al comienzo mismo de la vida, cuando el impulso es fortísimo y urgentísima la necesidad de dominio propio y pureza,
¿Dónde quedan las salvaguardias de la virtud?
¿Qué ha de impedir que el mundo se convierta EN UNA SEGUNDA SODOMA?
Al mismo tiempo la anarquía trata de hacer desaparecer
toda ley, no sólo divina sino humana.
La concentración de la riqueza y el poder, las vastas combinaciones hechas para el enriquecimiento de unos pocos a expensas de la mayoría; la unión de las clases más pobres para organizar la defensa de sus intereses y derechos; el espíritu de inquietud, desorden y derramamiento de sangre; la propagación mundial de las mismas enseñanzas que produjeron la Revolución Francesa, tienden a envolver al mundo entero en una lucha similar a la que convulsionó a Francia.
Estas son las influencias de hoy día. Para permanecer firmes en medio de tales trastornos es necesario echen ahora los cimientos del carácter. 229
*UN FUNDAMENTO SEGURO
Y COMPROBADO. En todas las generaciones y en todos los países, el verdadero cimiento y el modelo para la edificación del carácter han sido los mismos.
LA LEY DIVINA: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. . . y a tu prójimo como a ti mismo", el gran principio manifestado en el carácter y en la vida de nuestro Salvador, es el único cimiento y la única guía seguros.
"Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación"*,
sabiduría y ciencia que sólo la Palabra de Dios puede impartir.
Tan ciertas son ahora como cuando fueron pronunciadas a Israel las palabras en cuanto a la obediencia a los mandamientos de Dios: "Porque ésta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos".*
ESTA ES LA UNICA salvaguardia
de la integridad individual,
de la pureza del hogar,
el bienestar de la sociedad
o la estabilidad de la nación.
o la estabilidad de la nación.
En medio de todas las perplejidades, los peligros y los derechos en pugna, la única regla segura consiste en hacer lo que Dios dice: "Los mandamientos de Jehová son rectos", y "el que hace estas cosas, no resbalará jamás".
ED EGW
sábado, 28 de septiembre de 2019
14. MENSAJE FINAL DE EGW DIRIGIDO A LOS JÓVENES.
Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2 Timoteo 4:6-8).
No espero vivir mucho tiempo más. Mi obra está casi completa. Digan a nuestros jóvenes que quiero que mis palabras los animen a experimentar una manera de vivir que sea la más atrayente ante las inteligencias celestiales, y para que su influencia sobre otros pueda ser la más ennoblecedora.
En las horas de la noche estuve seleccionando y poniendo a un lado libros que no son de beneficio para los jóvenes. Debemos escoger para ellos libros que los animen a la sinceridad de la vida y los conduzcan a abrir la Palabra. Esto se me había presentado en lo pasado, y pensé que lo daría a conocer a ustedes para destacarlo bien. No podemos permitirnos el lujo de dar a los jóvenes lectura sin valor. Se necesitan libros que sean una bendición para la mente y el corazón.
Estas cosas son consideradas con demasiada liviandad; por lo tanto, nuestro pueblo debería familiarizarse con lo que estoy diciendo.
No creo que tendré más testimonios para nuestra iglesia. Nuestros hombres de mente sólida saben qué es bueno para la elevación y la edificación de la obra. Pero con el amor de Dios en sus corazones, necesitan cavar cada vez más y más profundo en el estudio de las cosas de Dios.
Estoy muy ansiosa de que nuestros jóvenes tengan un tipo adecuado de lectura; entonces los mayores la tendrán también. Debemos mantener nuestros ojos sobre la atracción religiosa de la verdad. Debemos mantener la mente y el cerebro abiertos a las verdades de la Palabra de Dios. Satanás se acerca cuando los hombres no se dan cuenta. No debemos estar satisfechos porque el mensaje de advertencia se presentó una vez. Hay que presentarlo una y otra vez.
Review and Herald, 15 de abril de 1915. 253 RP
13. EL JOVEN Y LA VIDA CRISTIANA.
LA VIDA CRISTIANA
Vi que a menos que se manifieste en los jóvenes un cambio completo y una conversión cabal, pueden desesperar de alcanzar el cielo. Por lo que me ha sido mostrado, no están verdaderamente convertidos ni siquiera la mitad de los jóvenes que profesan la religión y la verdad. Si hubiesen estado convertidos, darían frutos para la gloria de Dios. Muchos se apoyan en una esperanza supuesta, sin verdadero fundamento.
LA FUENTE no ha sido limpiada; por lo tanto los raudales que proceden de ella no son puros. Limpiad la fuente y los raudales serán puros. Si el corazón está bien, vuestras palabras, vuestra indumentaria, vuestros hechos también lo estarán. Falta la verdadera piedad. No quisiera deshonrar a mi Maestro admitiendo siquiera que es cristiana una persona negligente, trivial y que no ora.
NO; el cristiano obtiene la victoria sobre los pecados que lo asedian y sobre sus pasiones. Hay un remedio para el alma enferma de pecado. Ese remedio está en Jesús. ¡Precioso Salvador! Su gracia basta para los más débiles; y los más fuertes deben recibir también su gracia o perecer.
LA VICTORIA EFECTIVA
Vi cómo se puede obtener esta gracia. Id a vuestra recámara, y allí a solas, suplicad a Dios; "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí" (Salmo 51:10). Tened fervor y sinceridad. La oración ferviente es muy eficaz. Como Jacob, luchad en oración. Agonizad. En el huerto Jesús sudó grandes gotas de sangre; pero habéis de hacer un esfuerzo. No abandonéis vuestra (149) recámara hasta que os sintáis fuertes en Dios; luego velad y mientras veléis y oréis, podréis dominar los pecados que os asedian, y la gracia de Dios podrá manifestarse en vosotros; y lo hará. 1TI EGW
12. INSTRUCCIONES PARA LOS JÓVENES.
Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas (Proverbios 3:6).
Se esperan grandes logros de parte de los hijos y las hijas de Dios. Contemplo a los jóvenes de hoy, y mi corazón suspira por ellos. ¡Cuántas posibilidades están abiertas antes ellos! Si sinceramente quieren aprender de Cristo, les dará la misma sabiduría que le dio a Daniel. Ellos pueden obtener instrucciones de Aquel que es poderoso en consejo. "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová" (Sal. 111:10).
Dice el salmista: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples" (Sal. 119:130).
Y el sabio escribe: "Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas" (Prov. 3:6).
Que los jóvenes traten de apreciar el privilegio que puede pertenecerles: ser dirigidos por la infalible sabiduría de Dios. Que tomen la Palabra de verdad como su consejera, y lleguen a ser hábiles en el uso de "la espada del Espíritu".
Satanás es un general sabio; pero el humilde y consagrado soldado de Jesucristo puede vencerlo. Acerca de los victoriosos se dice: "Le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos" (Apoc. 12:11).
No debemos confiar en el yo. Nuestra fuerza finita es sólo debilidad. Dice Jesús: "Separados de mí nada podéis hacer"; pero promete, "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho" (Juan 15:5,7).
Se piensa que es un gran honor ser invitado a la presencia de un rey terrenal. Pero consideremos el sorprendente privilegio que se nos ofrece. Si obedecemos los requerimientos de Dios, somos hijos e hijas del Rey del universo.
Mediante un Salvador crucificado y resucitado podemos estar llenos de los frutos de justicia y preparados para brillar en las cortes del Rey de reyes por las edades sin fin...
Nuestro trabajo consiste en buscar la unión más íntima posible con el Hijo de Dios, aprender en su escuela y llegar a ser mansos y humildes de corazón para hacer las obras de Cristo, extender su reino y apresurar su venida.
Review and Herald, 28 de febrero de 1888. 252
11. EL TIEMPO DE LA SIEMBRA.
Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz,
con los que de corazón limpio invocan al Señor. (2 Tim. 2: 22).
Anhelo dirigirme a los jóvenes y las señoritas que están deseosos de practicar únicamente normas vulgares.
Ojalá que el Señor influya en su mente para que comprendan en qué consiste la perfección de carácter.
Ojalá puedan conocer la fe que obra por amor y purifica el alma. Vivimos en días peligrosos.
Únicamente Cristo puede ayudarnos y concedernos la victoria. Cristo debe ser todo en todo para nosotros; debe morar en el corazón; su vida debe circular dentro de nosotros, como la sangre circula por las venas. Su Espíritu debe ser un poder vitalizador. (Youth's Instructor, 31-10-1895).
Jóvenes amigos, es cualquier cosa, menos cordura buscar el placer personal, sembrar cizaña por medio de acciones necias y pecaminosas que no sólo inducirán a otros a hacer lo mismo, sino que producirán una amarga cosecha para vosotros mismos.
EL SEÑOR DICE: "Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne de la carne segará corrupción; mas el que el Espíritu segará vida eterna" (Gál. 6: 7, 8).
La juventud es el tiempo de la siembra, y las palabras y las acciones de los primeros años son como semillas que germinarán y producirán una cosecha según su especie. Entonces, ¿por qué no sembrar semillas de bondad, amor, fe, paciencia abnegación y benevolencia, y mantener dominadas toda las pasiones?
Esta siembra producirá una cosecha según su especie.
Que cada palabra y acción sean una semilla que produzca buenos frutos.
El Señor ama a los jóvenes. Ve en ellos grandes posibilidades, y está listo para ayudarles a alcanzar normas elevadas,
si tan sólo comprenden la necesidad de su ayuda, y colocan un fundamento en el carácter que no pueda ser movido.
(Youth's Instructor, 18-1-1894). A fin De Conocerle 238 EGW
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